Como consecuencia de la pésima capacidad de gestión del gobierno provincial, las clases no comienzan el lunes como estaba previsto en principio. No soy docente, pero me adhiero y solidarizo con quienes lo son porque me parece justo el reclamo que están llevando a cabo, si hasta el mismísimo gobernador se ha incrementado notablemente su sueldo, ¿por qué no tienen derecho a ello también quienes cumplen la función de educar? La verdad es que uno no termina de comprender qué es lo que pretende la Gobernación cuando niega el aumento a sus empleados docentes, porque realmente el salario es muy bajo para la responsabilidad que tienen. Lamentablemente, mis dos hijos seguirán ocupando sus mentes en cualquier otra cosa que no sea la educación...































