La Bolsa porteña se acopló una vez más a la onda negativa que se impuso en casi todos los mercados extranjeros y despidió ayer el mes con un retroceso del 0,36 por ciento en el índice Merval, que en un mes signado por fuertes altibajos dejó una pérdida para los inversores del 0,66 por ciento.
Los principales mercados bursátiles de Europa cerraron mayo con el peor desempeño en nueve meses, ya que a la irresuelta crisis de la eurozona se agregaron señales de debilidad de la economía estadounidense.
El índice FTSEurofirst 300 perdió 0,70 por ciento y marcó un rojo de cerca del 7 por ciento a lo largo de mayo, su mayor caída mensual desde agosto del año pasado, cuando se hundió 10,6 por ciento.
En Wall Street volvió a decepcionar el mercado laboral sumándose además las cifras relacionadas a los pedidos de subsidios por desempleo, que tampoco cumplieron con las expectativas que se manejaban en los mercados. El resultado fue un descenso del 0,21 por ciento en el índice Dow Jones estirando la diferencia en ese sentido al 6,31 por ciento.
De manera que el índice Merval resignó menos que el resto de los mercados en mayo, pero explicado por la fuerte baja que había registrado el panel líder durante abril cuando perdió casi un 15 por ciento.
En la Bolsa porteña sólo los que apostaron a una cartera muy selectiva pudieron salir a flote, en medio de la incertidumbre global que derivó además en un reducido caudal de negocios. Mayo cerró como el mes con menor cantidad de negocios de los últimos 15 meses.
Entre los bonos, el Boden 2012 nominado en dólares se llevó toda la atención de los operadores con un salto a lo largo de mayo del 15,35 por ciento. Siempre entre las emisiones más negociadas, el cupón PIB en pesos cedió 14,21 por ciento, mientras que el Discount y Par en la misma moneda perdieron 9,84 y 13,41 por ciento.
Entre las empresas del Merval se destacó Siderar con un crecimiento en mayo del 21,21 por ciento.
Le siguieron los papeles de Molinos Río al subir 21,06 por ciento, y Edenor, con 15,74 por ciento.