Es necesario hacer saber al conjunto de la población que todavía existen personas encargadas de aplicar la nefasta política de la dictadura, esta vez sobre repositores, personal de caja y clientes. El maltrato que les propinan en el local 41 del complejo Village la jefa de cajas y del señor gerente, quienes sistemáticamente le faltan el respeto a las personas que día a día concurren a su lugar de trabajo, es constante. Para muestra basta un botón. A mediados de enero el sindicato mandó un telegrama que comunicaba las próximas elecciones de delegados por primera vez después de cuatro años, y por orden del "señor" gerente este mensaje desapareció. En otro acto desleal, despidió sin causa justificada al empleado que casualmente en forma reiterada denunciaba este maltrato a los superiores. A través de este medio quiero denunciar el abuso de autoridad, la falta de respeto y de valores básicos de estas personas, que hipócritamente son autorizadas por el encargado regional de esta multinacional. ¿Dónde están los derechos humanos de las personas maltradas dentro del supermencado?





































