Como no podía ser de otra manera, mi carta en defensa de la cultura ha sido objetada por alguien que falto de argumentos inicia el ataque en forma insultante. Ahora parece ser que el problema gira alrededor de la capacidad excesiva del Puerto de la Música, ya que "El Círculo y la Sala Lavarden son suficientes. Vivís en Rosario, ¿cuánto público para esa obra pensás que hay?". Bueno, parece ser que quien no vive en Rosario es quien eso escribe. Le instruyo: hace sólo un mes, "Cantemos la Navidad" congregó unas veinte mil personas en el Monumento Nacional a la Bandera. La proyección de la película sobre Belgrano congregó muchísimas más: unas 40 mil. Y es común que cantidades multitudinarias de público desborden la capacidad del ámbito citado, incluyendo conciertos de la Sinfónica Provincial. Resulta evidente que todas esas críticas responden a un movimiento organizado de oposición sistemática a todo lo que huela a cultura. De los gastos demandados por los faraónicos y descabellados proyectos del gobierno nacional no se habla. Enojan a Aníbal y Cristina. Entre dichos proyectos, el varias veces multimillonario "Fútbol para Todos", que no es "para todos".


































