El huevo de la serpiente ha comenzado a mostrar sus crías ante la imposibilidad de sacar de la calle de nuestro país las distintas expresiones de protestas y luchas de los sectores populares en pos de sus legítimas reinvindicaciones: trabajo digno, tierra, pan y todas las garantías constitucionales. El poder comienza a reprimir tercerizando dicha represión a través de bandas fascistas instrumentadas con elementos de las direcciones burocráticas de los sindicatos en novedosa combinación con barras bravas del campo futbolero. Parece que el poder del Estado y su gobierno de turno, en su creciente debilidad, ha encontrado el método para darle un tono fascista a su continuidad sin medir consecuencias que pueden retrotraernos a etapas nefastas de nuestra historia. Como a lo mejor vea que ya no le convendría "cambiar figuritas" en un proceso electoral recurre a la intimidación y represión para justificar un autoritarismo apoyado en la delincuencia entronizada en las direcciones de los sindicatos, película que ya hemos sufrido en el país... ¡Qué futuro nos aguarda!






























