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Los unos y los otros

Por mi parte, había dado por terminada la polémica iniciada hace ya un buen tiempo, cuando escribí mi primera carta planteando el caso de la homofobia del Papa actual. Un hecho acaecido en estos días me obliga a cambiar mi decisión. Será bueno recordar antes que mi primer argumento al respecto surgía de una declaración del monje dominico Mark Dowd...

Miércoles 15 de Abril de 2009

Por mi parte, había dado por terminada la polémica iniciada hace ya un buen tiempo, cuando escribí mi primera carta planteando el caso de la homofobia del Papa actual. Un hecho acaecido en estos días me obliga a cambiar mi decisión. Será bueno recordar antes que mi primer argumento al respecto surgía de una declaración del monje dominico Mark Dowd: "Los comentarios del Papa muestran poca sensibilidad frente a la complejidad de lo creado". Estas palabras hacían referencia a la intolerancia de Benedicto XVI. Otros argumentos, empleados por quien esto escribe, tenían su orIgen en altas esferas de la propia Iglesia Católica: un teólogo suizo que pedía la renuncia del Papa, los obispos alemanes, el caso Williamson, la vuelta al rito tridentino con aquello de "los pérfidos judíos", etcétera. Mi función consistió, en general, en poner sobre el tapete las ideas planteadas por éstos, reforzarlas y ampliarlas. Por otra parte, siempre tuve la precaución de destacar el hecho de que mucho de lo dicho estaba dirigido a "ciertos católicos", porque es verdad que existen de los unos y de los otros. "De los otros" es que debo hablar ahora. El día 8 de abril dirigí un concierto en la basílica de San José. Al finalizar éste, un grupo de fanáticos católicos (que los hay, los hay), provistos de megáfonos, se dedicó a denostar mi presencia en la citada basílica. No me resulta sorprendente, pero sÍ fue estimulante comprobar la valentía de un grupo de católicos de "los unos", que salieron espontáneamente en defensa de mi persona (por alguna razón, recordé a Jacques Maritain). Eran católicos practicantes, entre los cuales pude reconocer a una señora que pertenece a la parroquia de San José, en calidad de directiva. Los católicos "de los unos" deben convencerse que "los otros" existen y que aunque son una minoría, están perfectamente organizados y apoyados por parte de las autoridades de la Iglesia. Son los "piqueteros escrachadores de ultraderecha católica" ("peuc"), un grupo de fanáticos, fieles seguidores de aquellos católicos que apoyaron a Franco, Hitler, Mussolini, Pavelic, etcétera. Son también los que confunden los tantos. Agradezco y admiro el compromiso de "los unos". "Los otros", con su accionar intolerante, no hacen más que confirmar lo que venimos pregonando desde hace tanto tiempo en esta página. En esta ocasión, a éstos les salió el tiro por la culata, pero ojo, no olvidar, insisto: son pocos pero organizados.

Cristián Hernández Larguía, LE 3.687.935

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