Expertos advirtieron que la deshidratación leve en los niños reduce la capacidad cognitiva y afecta la atención, memoria inmediata y estado de ánimo, por lo que recomendaron el consumo abundante de agua, en especial durante la jornada escolar.

Expertos advirtieron que la deshidratación leve en los niños reduce la capacidad cognitiva y afecta la atención, memoria inmediata y estado de ánimo, por lo que recomendaron el consumo abundante de agua, en especial durante la jornada escolar.
En un niño de ocho años la deshidratación del 2 por ciento, considerada leve, implica medio litro de agua menos de la cantidad que debería consumir por día, expresaron especialistas en el marco de un debate sobre hidratación saludable, cuyas conclusiones fueron recogidas en un libro publicado por el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni).
Otro estudio mencionado por los expertos probó que el aumento del consumo de agua durante cinco horas en un grupo de estudiantes de 9 a 11 años demostró el efecto beneficioso en la memoria a corto plazo y niveles de vitalidad respecto de otro que no recibió agua suplementaria.
Los primeros años de vida constituyen la etapa más importante para afianzar el hábito de tomar agua en forma abundante.
El Cesni recomendó que para una hidratación saludable en la infancia es necesario beber un vaso de agua con el desayuno y no esperar que el niño tenga sed, por lo que es importante ofrecer el líquido durante el día y en la jornada escolar.
El organismo sugirió limitar el consumo de bebidas azucaradas, no endulzar en exceso las infusiones y observar el color de la orina: si es clara y transparente está hidratado en forma correcta.


