"Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él". Este sabio y antiguo aforismo resume toda una concepción estratégica de necesaria aplicación para la supervivencia cuando nuestras propias fuerzas y capacidades son insignificantes ante las que posee el adversario. Si me enfrento a él seguramente perderé. Si me uno, obtendré alguna ventaja. Las consideraciones expresadas en forma precedente seguramente habrán sido analizadas por el entonces presidente Carlos Menem y su gobierno cuando en el 95 se firmó un acuerdo conjunto de cooperación para la explotación-exploración en el Atlántico Sur con Gran Bretaña. Nuestro país cobraría el 50 por ciento de las regalías por el otorgamiento de licencias. Este importante acuerdo, que nos permitía obtener futuros ingresos, en una demostración de absoluta falta de visión estratégica fue anulado por el gobierno de Néstor Kirchner en 2007. Las consecuencias hoy están a la vista. Gran Bretaña inicia la exploración sin la participación de la Argentina en la indiferencia total a sus denuncias, sabiendo que carecemos de capacidad cierta de apoyar con acciones nuestros reclamos y política exterior. Así, gracias a los K, nos hemos quedado "sin el pan y sin la torta".. Y van...































