A pesar de los avances en la lucha contra el fuego y la ayuda internacional recibida, anoche quedaban todavía seis grandes focos sin controlar en el incendio que en los últimos días ha arrasado 4.000 hectáreas en el norte de Israel y se ha cobrado la vida de al menos 41 personas, informaron las autoridades.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobrevoló la zona de incendios.
“El incendio principal podría haber sido causado por negligencia”, afirmó el portavoz de la policía israelí Mickey Rosenfeld ayer y añadió sin embargo que la investigación seguirá su curso en los próximos días. Dos jóvenes de 16 años fueron detenidos como presuntos responsables del incendio. Se especula con que iniciaron el fuego cerca de la casa de sus padres en la localidad de Usufija.
Según los bomberos israelíes, apagar el fuego llevaría una semana más.
La cifra de víctimas mortales por el incendio que se desató el jueves por la mañana en el monte Carmelo, en los alrededores de Haifa, es de 41 según la policía, aunque la radio israelí informó de 43 muertos ayer.
Las llamas alcanzaron ya a varias localidades al suroeste de Haifa y hasta 17.000 personas fueron evacuadas de sus casas.
Israel recibió ayuda internacional desde Alemania, Francia, Grecia, Rusia, Turquía, Chipre y Estados Unidos. Además aviones españoles tienen previsto llegar hoy a la zona.
Es el peor incendio registrado en la breve historia de Israel, que ya ha calcinado más de cuatro millones de árboles en 34 kilómetros cuadrados. l (DPA)
































