Una inspección oficial del sistema de salud inglés reveló que en seis meses, en hospitales públicos se cometieron 150 errores médicos muy graves. En 69 casos, los cirujanos dejaron instrumental médico dentro del cuerpo del paciente, y en 37 se equivocaron de cirugía.
También se descubrieron serias deficiencias de los centros de asistencia primaria en los que prestan servicio los médicos de cabecera.
En el semestre de abril a septiembre de este año se registraron errores tan graves que son definidos en la jerga administrativa sanitaria como "acontecimientos imposibles".
Entre esos 150 errores se incluyen 37 casos de pacientes que han sido sometidos a cirugía en una parte de su cuerpo que no la requería y 69 casos en los que los servicios médicos se dejaron algún tipo de instrumento en el interior del cuerpo del paciente.
El hospital público de Newcastle upon Tyne encabeza la lista negra de errores con un total de cuatro en seis meses: dos pacientes "retuvieron objetos extraños", a otro le sometieron a una cirugía distinta de la que necesitaba y a otro le implantaron una prótesis que no necesitaba, un error que se repitió 21 veces en el conjunto de los hospitales públicos de Inglaterra y Gales.
En otros nueve hospitales se cometieron nueve errores de ese tipo en seis meses. La lista incluye un total de 102 hospitales.
Los errores van desde operar el diente o el dedo equivocado a poner una inyección en el ojo sano o el caso de una mujer a la que se le extrajo la trompa de Falopio equivocada, dejándola probablemente infértil. A otra mujer le extrajeron también una trompa de Falopio en lugar del apéndice. A un hombre le sometieron a una operación de corazón que le correspondía a otro paciente y a otro le sometieron a una colonoscopia en lugar de examinarle los intestinos. Una mujer falleció desangrada después de una cesárea y otro paciente falleció por un error al controlar los niveles de oxígeno.
En algunos casos los inspectores detectaron el almacenamiento de medicamentos caducados para casos de urgencia, como la adrenalina. En 45 de 193 centros se detectó un manejo inadecuado de medicamentos. Hubo problemas de higiene en 76 de 347 centros inspeccionados.
Uno de cada cuatro centros era peligroso o inadecuado al, por ejemplo, carecer de rampas de acceso para personas con problemas de movilidad. Se precisó que otro problema común es la dificultad para conseguir citas y en una consulta de Birmingham la gente hacía cola sentada en sillas en la calle.