Nacho Rodríguez (Onda Vaga), Alvy Singer y Sebastián Rubin se conocen de la escena musical porteña desde hace años. No sólo eso, sino que además comparten la pasión por la banda norteamericana "The Magnetic Fields", factor que hizo que los tres se junten para formar lo que hoy denominan "Alvy, Nacho y Rubin interpretan a Los Campos Magnéticos". La banda se presenta hoy a las 23 en Berlín (Pje. Zabala 1128) y prometen deleitar al público con sus versiones propias del grupo norteamericano. Sebastián Rubin charló con Escenario acerca de los orígenes de esta particular agrupación, que ya tuvo repercusión en la prensa especializada porteña, y aclara: "No es una banda tributo, ya que hicimos un trabajo de interpretación y adaptación. Es un trabajo de amor".
—¿Cómo nace Los Campos Magnéticos?
—Alvy, Nacho y yo nos conocíamos de la escena porteña, y cada vez que nos encontrábamos nos quedábamos charlando de los Magnetic Fields. Fantaseábamos con alguna vez hacer algo con ese gusto compartido. Y elegimos canciones entre los tres, por fuera de nuestros proyectos paralelos, y así comenzó todo, en 2009. No sabíamos muy bien qué iba a pasar, lo vivíamos de una manera muy lúdica. Este fenómeno no es común en el rock, se da en la música clásica sobre todo, el hecho de agarrar un autor, estudiarlo. Decidimos trabajar el repertorio desde todos los aspectos, y para apropiarnos de las canciones realizamos un arduo trabajo de traducción de las letras hasta encontrar un sonido propio.
—¿Cómo fueron las repercusiones?
—No sabíamos si le iba a interesar a mucha gente, y nos sorprendió muchísimo que a partir del primer show ya había repercusión en la prensa. Pensamos que nunca iba a pasar. The Magnetic Fields no es un grupo tan conocido y justamente la gracia es que las canciones son maravillosas y hacerlas populares, es hacerles un poco de justicia. Es muy bueno que la gente conozca la banda a través de nuestra música. Es un poco como cuando un amigo te dice: "Escuché una banda, fijate, escuchala", pero multiplicado por cien. Lo hicimos como músicos, no como melómanos. La tarea fue difundir la obra de un autor como lo es Stephin Merritt (vocalista de The Magnetic Fields), que nos apasiona. El secreto está en la universalidad de las canciones de Marriet, son melódicamente impecables, pegadizas, sofisticadas. Y con letras maravillosas. Y esa combinación es una bomba mortal.
—¿Cómo es la formación de la banda?
-Los tres cantamos, nos vamos rotando la voz principal. Instrumentalmente, los tres tocamos todo: ukelele, banjo, guitarra acústica, cajón, contrabajo, violonchelo. Son todos instrumentos muy nobles y puros. No hay batería como en una banda de rock, pero en el disco sí la usamos. La instrumentación es muy variada, pero el factor común son las armonías vocales.
—¿Cómo eligieron el repertorio, es todo en base a The Magnetic Fields?
—Es un cancionero de Marriet. Fuimos eligiendo en base a dos aspectos: primero, por gusto, la mayoría de las canciones son de amor. Elegimos canciones de todos sus discos: "Air", "Distortion", "Get Lost" y de un proyecto paralelo de Marriet también. Y segundo, elegimos las canciones por la factibilidad de ser traducidas. Algunas son esencialmente imposibles de traducir, ya que tienen cosas muy propias y hay que sacrificar información. The Magnetic Fields aprobó nuestras versiones. Cambiamos algunas palabras como "sleeping pills" a "rivotril", con un criterio de traducción que trata de mantener la idea original de la canción. Lo esencial para nosotros es que cuando escuches el disco, no sientas que estamos haciendo un cover, sino algo con sonido propio. Para mí, ése es el mayor éxito del trabajo que hicimos.
—¿Cómo será el show de esta noche?
—Vamos a tocar canciones de nuestro disco doble "Alvy, Nacho y Rubin interpretan Los Campos Magnéticos, Vol I y Vol II", que está integrado por 25 canciones. Además, en este recital no sólo vamos a estar nosotros tres, también concurrirán al show dos artistas invitados: la cantante Eugenia Bruzza y Pablo Font, en piano y coros, ambos de la banda porteña Les Mentettes.