Edición Impresa

Locomotora entró al Guinness

Alejandra Marina Oliveras tiene un registro asombroso. Es la única boxeadora en el mundo que logró cuatro coronas en distintas categorías.

Martes 03 de Marzo de 2015

¿Hola, hablo con Alejandra Oliveras?
—Sí, la escucho aunque estoy en la peluquería. Me están haciendo raíces y nutrición.

   —Entonces la llamo más tarde...
  —No hablemos ahora porque salgo de acá y me voy a entrenar.

   —¿Entrena recién peinada de peluquería?
  —Ah sí, soy mujer antes de boxeadora, me gusta estar bien arreglada, hasta me pinto para entrenar, si no me siento desnuda.

   Este es parte del retrato de Alejandra Marina “Locomotora” Oliveras, la jujeña de 36 años, santafesina por opción y madre de dos hijos que acaba de entrar en el libro Guinness de los récords por ser la única mujer en el mundo en obtener cuatro títulos mundiales, todos por triunfos por nocaut, en distintos pesos: supergallo, en 2006 (CMB, Tijuana, México, contra Jackie Nava); ligero en 2011 (AMB, Río Cuarto, contra Liliana Palmera); pluma en 2012 (OMB, San Antonio de Areco, contra Jessica Villafranca) y superligero en 2013 (CMB Santo Tomé, contra Lely Florez).          Un hecho inédito que ella dedica especialmente a “las mujeres”, porque dijo que hace 50 años no votaban y ahora alcanzan y hasta superan los mismos logros de los varones.

   “Les digo a todas las chicas que se impongan un sueño y peleen por él. Bajar de peso, estudiar o hacer un deporte. Si yo pude, se puede. Luché hasta contra el hambre para entrenarme, varias veces no me alcanzó la plata para pagar la luz, pero logré este reconocimiento. Eso sí, estoy segura de que si fuera varón podría vivir en un country y tendría un avión privado, pero ser mujer no me hace espectacular ni cotizada en este deporte. Tengo una casa pequeña en un barrio muy humilde y allí armé mi gimnasio. Entreno ocho horas por día en tres tandas y un día tranquilo, corro 12 kilómetros”, dijo esta mujer musculosa, de 1.56 metro, 60 kilos y curvas que se ensanchan, angostan y se vuelven a ensanchar en 95-60-90 centímetros cada vez.

   El premio Guinness no implica dinero, sólo un certificado (ver aparte), que recibió en su casa porque no pudo ir por él a Inglaterra cuando la invitaron. “No tenía ocho mil dólares para pasajes, así que pedí que me lo enviaran y llegó hace unos días”, contó.
  Marina (ella se presenta así) da clases de aerobox y cobra por las peleas, pero se define como una “seca”. Y da un dato como prueba de que no exagera. “Cobré 30 mil pesos al salir campeona del mundo en 2013, les pagué a los entrenadores y a los sparrings (con los que guantea) y me quedé con 12 mil pesos. Nunca me sobra el dinero y eso que tengo cuatro coronas”, remarcó. De todos modos está contenta. Porque sí viajará a Buenos Aires. La recibirá la presidenta Cristina de Kirchner. Hoy le confirman qué día la espera en su despacho de la Casa Rosada.

Monzón y Tyson. “Locomotora” contó unas cuantas cuestiones pasadas y presentes de su vida. Y algunos sueños. Dice que no tiene pareja, que su “amor es el boxeo”. Sus entrenadores son sus hermanos Jesús y Marcos y, su hermana Roxana prácticamente les cría a sus hijos de 15 y 18 años. “Somos siete hermanos, todos tenemos algún nombre con mar: Marcelo, Martín, María Dolores, yo soy Marina, María Sol, Marcos y Mariano, y mi papá no era navegante... sino camionero. Por eso vivimos en Córdoba y luego vinimos a Santa Fe. Y mi mamá era una ama de casa, una luchadora como yo”. Apunta que entre sus ídolos está Amílcar Brusa, quien fuera su entrenador y la persona que guió la carrera de Carlos Monzón.

Justamente a Monzón “lo rescato como deportista, no por su vida privada”, dijo en relación a los años que estuvo detenido en las cárceles de Junín y Batán por matar a su mujer, Alicia Muñiz. Y aclaró: “Estoy en contra de la violencia. Mirá, a mí me asaltaron a mano armada y ni se me ocurrió tirar una piña: les di la cartera sin dudar. Soy boxeadora, pero no soy tonta, y no sumaría más violencia a esa violencia”. Al final contó sus sueños. “Quisiera ganar dinero para comprarme una casa grande y poner escuelitas de box para sacar a los pibes y pibas de la calle. Y conocer a Mike Tyson, lo admiro, por él comencé a pelear, quería saber qué se sentía arriba del cuadrilátero. Me subí y ya no me bajé más”, contó y antes de seguir en manos de su peluquero, Luis Aragón, al que ella bautizó “mi Giordano”.

El libro de los récords Guinness

El libro de los récords Guinness es el colmo de los récords por ser el más vendido del mundo (tiene una entrada dentro de sus propias páginas y se venden más de 100 millones de ejemplares en 100 países y 37 idiomas). Fue creado en el Reino Unido, la primera edición es del 27 de agosto de 1955. La persona que obtiene el premio no cobra nada, al menos por parte de la empresa Guinness World Records. Corre por cuenta de la persona, que desea batir un récord y obtener el certificado y posterior publicación en el libro, conseguir un patrocinador o esponsor que le financie todos los gastos que genera poner en marcha la publicidad del récord.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario