Cuando en Argentina se habla tanto de la desocupación como problema por otro lado existe innumerable cantidad de personas en Rosario que no encuentran personal para tareas domésticas. Las candidatas a ocupar esos puestos tienen innumerables problemas: no les gusta si hay que planchar, o si la casa es grande; o si los chicos ensucian mucho, o si tienen que barrer con escobas porque no hay aspiradora; o si el empleo es de mañana o de tarde. Les duele la espalda o les baja la presión y faltan todo el tiempo. Eso implica estar continuamente contratando nuevas personas y perdiendo tiempo en entrenarlas. Lo concreto es que deberían existir como en otros países empresas de servicios de limpieza domésticos que garanticen el personal por el tiempo requerido y lo entrenen adecuadamente. Eso puede ser un excelente negocio. En Rosario solo hay servicios de limpieza en empresas o edificios pero no domésticos y no entiendo cómo con tanta necesidad insatisfecha de trabajo no hay personas que la detecten y emprendan el negocio garantizando el servicio en modo permanente y con entrenamiento incluido.































