Edición Impresa

Le dispararon a la cabeza luego de robarle la moto y lo salvó el casco

Raúl Pereyra y su esposa fueron abordados el domingo a la tarde por cuatro ladrones cuando llegaban a su casa de Fisherton.  

Martes 29 de Octubre de 2013

Raúl Pereyra salvó su vida de milagro. El domingo a la noche cuatro motociclistas lo emboscaron para robarle la moto en la que llegaba con su esposa a su casa del barrio de Fisherton y en medio del atraco uno de los ladrones pulsó el gatillo de un arma de fuego. Dos balazos salieron disparados. Uno de los proyectiles le impactó en una de las piernas y otro perforó el casco que llevaba puesto. Sin embargo, esa bala no le provocó la muerte sino apenas un corte en el cuero cabelludo.

El otro dato curioso es que los ladrones no llegaron muy lejos. Es que una vez que habían transitado dos cuadras el rodado sustraído se detuvo porque tenía un sistema de seguridad que impidió que continuara funcionando. Entonces, desalentados, los maleantes abandonaron la moto y se esfumaron corriendo. Poco después el vehículo fue encontrado por efectivos del Comando Radioeléctrico.

Cuatro ladrones. Según las fuentes consultadas, el atraco se desencadenó alrededor de las 21.30 del domingo. A esa hora Pereyra, un empleado de 55 años, regresaba a su casa de Zuviría al 200 en su moto Yamaha de 250 centímetros cúbicos. El hombre había ido a buscar a Elena, su esposa, que había presidido un mesa electoral en los comicios legislativos.

El dueño de casa apenas tuvo tiempo de estacionar el rodado. Enseguida entraron en escena cuatro hombres armados que abordaron a la pareja y los amenazaron con armas de fuego.

"Aparecieron cuatro muchachos en dos motos y se subieron a la vereda. Uno de los tipos le apuntó con un arma a mi marido y le dijo «bajate de la moto». Raúl se bajó y uno de los tipos se subió a la moto de mi marido. Otro de los ladrones me quiso robar la cartera, pero la tiré para el pasillo y no pudo llevársela", explicó la mujer ayer a la mañana, en la puerta de su vivienda.

Tiros. Consumado el atraco, Pereyra y su mujer tal vez hayan presumido que tal vez todo había terminado. Sin embargo, en escasos segundos ocurriría algo más grave que el robo de la moto. Uno de los malhechores encañonó al hombre y jaló el gatillo del arma que portaba a pesar de que la víctima no había hecho ningún movimiento inesperado.

Lo cierto es que uno de los balazos le atravesó una pierna a Pereyra y quedó alojado en el muslo. Y el otro proyectil le perforó el casco que no había alcanzado a quitarse.

"No lo podíamos mover porque sangraba mucho y no sabíamos qué tenía en la cabeza. Pero en ningún momento perdió el conocimiento", recordó Elena.

Un rato después, una ambulancia del Sies trasladó al hombre herido hasta el Hospital Clemente Alvarez, donde le realizaron las curaciones de rigor. "El balazo quedó entre el casco y la nuca. Le provocó un corte superficial en el cuero cabelludo. La doctora que lo atendió dijo que había nacido de nuevo y que lo salvó el casco", dijo la esposa de Pereyra.

Se detuvo. Los asaltantes se marcharon con la Yamaha por Zuviría. Pero los ladrones no llegaron muy lejos. Recorrieron unos 200 metros y cuando llegaron a Eva Perón al 7000, cerca de un conocido supermercado, el rodado se detuvo por el sistema de seguridad que tiene.

Entonces, los maleantes se bajaron del rodado y salieron disparados. Poco después, la moto fue encontrada por efectivos del Comando Radioeléctrico.

Pereyra estuvo internado en el Heca hasta las 3 de ayer, cuando los médicos le dieron el alta luego de suministrarle suero y un calmante. Ayer a la mañana el hombre estaba descansando en su casa, tal vez pensando que había nacido de nuevo.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS