Como muchos pueden observar a diario, nuestra ciudad se ve atormentada por las nuevas construcciones que se realizan y los problemas que esto nos trae. Lamentablemente en el sector de la ciudad donde vivo (Balcarce y Wheelright) se han construido edificios sin parar en los últimos años, llenando las cuatro manzanas que antes podía ver desde mi balcón. Algunas de estas construcciones ya terminadas y aún inexplicablemente vacías solo sirven de sombra para las veredas antes soleadas que solíamos usar para recrear nuestra vista mientras dábamos un paseo. No estoy en contra del avance de nuestra ciudad y de la construcción como industria que crece y mantiene a mucha gente, como tampoco estoy en desacuerdo con que se realicen nuevas unidades habitables para que más familias encuentren un hogar. Sin embargo, hay algunas cuestiones que deberían revisarse para que esta ciudad siga siendo tan hermosa como lo es hasta ahora; una de esas cuestiones sería la correcta ejecución de las obras privadas y el cumplimiento de un mínimo horario de descanso para los vecinos ya que las obras aquí comienzan a generar ruido a las 7 y terminan a las 20. Luego podríamos hablar de cómo hacer para que en una calle donde antes había un solo edificio puedan existir ocho y que todas estas familias puedan gozar de los servicios públicos, como cloacas, agua corriente, energía eléctrica.
































