La manifestación de esta tarde, 8 de noviembre, seguramente será multitudinaria. El gobierno, mientras pretende denostarla, está muy preocupado por esta protesta. Y algunos oficialistas no quieren asumir un rol pasivo. "El 8 de noviembre no vamos a regalar nada, la plaza es nuestra, no le vamos a regalar nada a los gorilas. Y para eso vamos a estar unidos y organizados haciendo una vigilia", dijo el intendente de Concordia, Entre Ríos, Gustavo Bordet. Asimismo, el ahora conocido "Cuervo" Larroque dio menos precisiones, pero se expresó en un sentido similar. Hay un concepto trasnochado que a veces se filtra en ciertos sectores del peronismo: la supuesta propiedad que ellos tendrían de la Plaza de Mayo. Esa plaza histórica, en la que se gestó la patria, es de todos los argentinos. Que unos pretendan apropiarse de un bien público de todos es una señal clara de conductas totalitarias. El gobierno haría bien en desalentar estas extravagancias. No hay que echar leña al fuego. La manifestación del 13 de septiembre pasado fue absolutamente pacífica y la del 8 de noviembre lo será también. ¿Cómo no lo va a ser si sus consignas con la paz, la libertad, la Constitución, la República, la verdad? Pero si provocadores profesionales intervienen, cualquier fósforo puede causar un incendio. Sería una tremenda responsabilidad de la presidente de la Nación. Esperemos que reflexione.


































