Es alarmante la falta de sensibilidad y humanidad que se vive dentro del Banco Piano, ubicado en Santa Fe al 1200, desde hace unos meses. Cada vez que debo cobrar la jubilación a mi madre (89 años) esto se convierte en un verdadero calvario. El lunes 9/4/12 llegué al banco a las 10.30 y salí a las 14.50. En septiembre de 2011, el trámite no me llevaba más de 15 minutos, como mucho. Perdí toda la mañana y parte de la tarde. Llego, saco número y me encuentro que adelante mío había nada más y nada menos que 427 personas, sí, no es un error de tipeo: 427 personas y más en forma permanente dentro del banco para sólo 12 cajas, mejor dicho 11, porque una atiende compra venta de moneda extranjera. Hay aproximadamente 150 asientos, por lo tanto el resto de las personas permanecen paradas y lo que es peor, muchos jubilados tirados en el suelo esperando cobrar la mísera jubilación. Averiguo en informes la posibilidad de una tarjeta de débito que tanto pregonan o la posibilidad de cambiar de banco y me dicen que la única forma de tramitar esto es con la presencia del titular, no lo puede hacer el apoderado. Le pregunto a Banco "inhumano" Piano ¿cómo hago para ir con una mujer de 89 años y esperar cinco horas sin lugar para que se siente?, cuando indefectiblemente el trámite es hasta las 15, y toda persona ajena al banco debe retirarse del mismo, según reza un cartel muy bien ubicado. Por lo tanto, si llegan las 15 y el jubilado no fue atendido luego de cuatro horas de espera debe irse a su casa y volver otro día y esto puede repetirse obviamente a lo largo de muchos días. Respuesta del banco: son las normas, tal vez "algún día" cambien. Antes, el banco comercializaba moneda extranjera y pagaba y atendía bien a los jubilados, hoy con el advenimiento de la Asignación Universal por Hijos y los diversos planes sociales que se cobran en ese banco, la atención es pésima para todos, para los jubilados y para el resto de la gente. No entiendo por qué no envían a cada jubilado la tarjeta de débito a su casa y que cada uno cobre en el cajero automático que más le plazca. Si las empresas de tarjetas hacen eso, ¿por qué el Estado y el Banco Piano no? Es probable que el banco cobre una comisión por cada persona a la que le paga y eso es un negocio importante, más importante que un jubilado que cobra la mínima. Desde hace meses veo y padezco esta situación, y me apenan los jubilados que no tienen parientes apoderados y tienen que ir solitos a sufrir la desdicha de cobrar su miserable salario. Por último invito a los periodistas de la ciudad a que se apersonen al banco cualquier día de estos (siempre es igual) y vean in situ los padecimientos de la gente.
































