El domingo 1º de noviembre fui al flamante casino de nuestra ciudad. La verdad, es que es una obra espectacular, todo muy cuidado, impecable y empleados por doquier para satisfacer a los apostadores. Lo que no está tan cuidado es el sector de garage. Dejé mi moto estacionada en el 2º subsuelo, donde me indicaron que debía estacionar y al regresar, a eso de las 3, noté con indignación que la linga metálica de seguridad que le había puesto a mi moto estaba violentada; o sea, habían intentado robarme la moto pero la linga resistió y no llegaron a cortarla. Lo peor fue que ante mi planteo al vigilador que estaba en ese piso y exhibirle mi linga semicortada, me dijo: "Soy el único para toda la playa, si quiere le llamo al supervisor". Indignado me retiré del lugar. Creo que deberían reforzar la vigilancia en ese sector. Una cámara que apunte a ese sector podría ser observada por una central y persuadir a los delincuentes y si igual pasa alguna contingencia de como la que narro, la cámara sería testigo y se debería resarcir de alguna forma al cliente. Ni quiero pensar cuando empiecen a cobrar estacionamiento a pesar del servicio malo que brindan. Un aplauso a mi linga que aguantó la arremetida de los cacos.

































