Soy médico y vivo en el barrio de Arroyito. El pasado lunes 7, cerca de las 21 y llegando a nuestro domicilio, mi novia sufre un hurto por parte de "motochorros" en el que por suerte no resultó herida. El martes realizamos la denuncia en la comisaría 9ª. La primera sensación es de cuasiabandono de la misma. Una vez descargada la bronca con los oficiales, me comentan que "prácticamente todo lo que ves, lo pusimos nosotros". Me entero no solamente que en esta comisaría no hay móviles, sino que entre las 8 comisarías de los alrededores sólo hay dos funcionando. Las rondas las realizan los agentes con sus propios vehículos e inclusive con ropa de civil. Me comentan que sus superiores están al tanto de esta situación y que desde el poder provincial la respuesta es "no hay presupuesto". Si nos quedamos callados, esto seguirá pasando y con consecuencias mayores a las que nos tocó vivir. Está claro que sólo con la voluntad no se combate la inseguridad. Es indispensable la ausente voluntad política.


































