Cuatrocientos años antes de Cristo Hipócrates de Cos -el del juramento médico-, utilizaba fango para curar trastornos digestivos e inflamaciones. Desde épocas inmemorial las más diversas civilizaciones encontraron en el fango una fórmula eficiente para detener la vejez y algunas enfermedades. Los médicos egipcios, los griegos y los romanos prescribían baños de fango para obviar diversas dolencias del cuerpo, reponer fuerzas y alcanzar longevidad. La naturaleza conservó intacta esta receta magistral en el seno de la tierra hasta que la ciencia descubrió el secreto de su éxito. La composición química del barro era idénticamente igual a la del ser humano. De allí, de barro somos y a él volvemos. Perfección que hasta ahora no pudo ser imitada por ningún laboratorio: fórmula que contiene entre otros componentes: azufre, cobre, potasio, magnesios, manganeso y carbono, entre otros elementos. Además, otros minerales y oligoelementos indispensables para mantenimiento de las funciones celulares. El arroyo de las tortugas, según estudios geológicos realizados por el ingeniero Claus, es de aguas similares a las oceánicas, por una apenas perceptible filtración que aflora en la cañada de San Antonio; sus minerales son idénticos a los que contiene el cuerpo humano. El análisis confirmado por el citado profesional cuando en su oportunidad dirigió la canalización del citado arroyo desde María Susana hasta Tortugas. Desde su inicio hasta aquí, ese dragado más un canal paralelo a cada lado hizo desaparecer un fangal terapéutico elaborado durante millones de años. Geológicamante, Mar Chiquita es una cuenca, entre otras como el Titicaca, originadas por el plegamiento andino y autor de la falla que produjo el arroyo de Las Tortugas. Cavidad de fangoterapia que se encuentra frente a la antigua estancia La Victoria, después llamada San Guillermo y hoy desaparecida, era muy concurrida por afectados de reumatismo, de heridas difícil de cicatrizar, quemaduras o picaduras de bichos. Cabe aclarar que a unos metros de esta cuenca, corriente hacia abajo, aparece superficialmente un especie de dique rocoso que por sus características pertenecería al terciario.






























