Unas 190 naciones acordaron ayer modestas medidas para combatir el cambio climático, incluida la creación de un fondo para ayudar a países pobres, y aplazaron grandes disputas hasta el 2011.
Esto significa dejar para el año próximo la discusión sobre un acuerdo que sustituya a Kyoto, que expira en 2012; reconocer que los compromisos presentados hasta ahora no alcanzan para estabilizar el clima; comprometer a los países ricos a movilizar 100.000 millones de dólares a partir de 2020; un pacto para reducir la deforestación; y el compromiso de recorte de emisiones voluntarias.
La cumbre del clima de Cancún no pudo escapar al estigma del fracaso anunciado, en cuanto a la posibilidad de lograr un acuerdo global vinculante que reemplace al Protocolo de Kyoto, lo que justifica el entusiasmo por el logro de una serie de pequeños acuerdos parciales.
“Esta es una nueva era de cooperación internacional sobre el cambio climático”, dijo la canciller mexicana, Patricia Espinosa, a los delegados en el fin de dos semanas de negociaciones que desbloquearon el estancamiento entre países ricos y pobres.
El acuerdo, logrado en una maratónica reunión durante la madrugada de ayer, comprende un plan para diseñar un Fondo Climático Verde, incluye medidas para proteger las selvas y nuevas vías para compartir tecnologías de energía limpia, así como ayudar a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático.
También reafirma la meta de recaudar 100.000 millones de dólares al año en ayuda para los países pobres para el 2020 y establece un objetivo de limitar el aumento del promedio de las temperaturas a menos de dos grados sobre la era pre industrial.
Pero no quedó claro cómo se recaudará ese millonario monto y tampoco se vieron grandes progresos en cómo extender el Protocolo de Kyoto, que obliga a casi 40 países desarrollados a recortar sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Las negociaciones habían generado pocas expectativas luego del fracaso por lograr un tratado en la cumbre de Copenhague el año pasado.
“Tenemos un largo y desafiante camino por delante. Pero no sé si es posible lograr en un período corto de tiempo un acuerdo legalmente vinculable”, dijo la comisionada de la Unión Europea sobre el clima, Connie Hedegaard, sobre un acuerdo más allá del 2012.
Envión para Europa. El secretario de Energía y Medioambiente de Gran Bretaña, Chris Huhne, dijo que lo acordado en Cancún hace más probable que la Unión Europea pueda profundizar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero a un 30 por ciento por debajo de los niveles de 1990 desde el actual 20 por ciento.
“Creo que definitivamente hace posible un acuerdo de un 30 por ciento en la Unión Europea”, dijo Huhne sobre la contribución del bloque para evitar más inundaciones, sequías, desertización, aludes de tierra y un aumento en el nivel del mar, como predijo un panel de Naciones Unidas de científicos climáticos.
El plan se aprobó pese a las objeciones de Bolivia, que pedía mayores reducciones en las emisiones de gases invernadero de países ricos, alegando que sus políticas ambientales causaban un “genocidio” con 300.000 muertes anuales.
“Les pido que reconsideren”, dijo el delegado boliviano Pablo Solón a Espinosa. Tras varias declaraciones anticapitalistas del sudamericano, la canciller mexicana contestó que las objeciones del país serían señaladas en un reporte final pero que no desbarataría el acuerdo logrado por 190 naciones.
El plan fue aprobado luego de que los delegados simplemente aplazaron hasta el 2011 y 2012 una disputa entre países ricos y pobres sobre el futuro del Protocolo de Kyoto de la ONU, que obliga a casi 40 naciones desarrolladas a reducir sus emisiones en un primer período hasta finales del 2012.
“Cancún tal vez haya salvado el proceso, pero no al medioambiente”, dijo Wendel Trio, de la organización Greenpeace.
Japón, Canadá y Rusia insistieron en que no extenderán el acuerdo de Kioto, y en cambio demandaron que los mayores emisores, entre ellos Estados Unidos, China e India también se unan al nuevo tratado global.
Muchos de los acuerdos en Cancún simplemente confirman tratados no vinculantes de Copenhague, cuya conclusión fue ratificada sólo por 140 países.
“Es realmente histórico. Es la primera vez que los países acuerdan una gama tan amplia de instrumentos y herramientas que ayudarán en particular a las naciones en desarrollo”, comentó Christiana Figueres, presidenta de la Secretaría del Cambio Climático de la ONU.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, felicitó ayer a su par mexicano, Felipe Calderón, por el “excelente trabajo” de México presidiendo la conferencia para que arribara a un término exitoso que se basa en el histórico acuerdo de Copenhague del año pasado. Además, en una llamada telefónica a Calderón, Obama destacó la importancia de la relación entre los dos países vecinos.