En varias cartas enviadas a esta sección he dado una buena cantidad de argumentos a favor de la construcción del Puerto de la Música. Como de costumbre, quienes se oponen a todo emprendimiento de carácter cultural hicieron oídos sordos a dichos argumentos y se dedicaron a divagar, y particularmente a insultarme (una práctica lamentablemente muy extendida, cuando no hay argumentos) y a descalificar los sólidos argumentos por mí expuestos. Llama la atención que quienes así se oponen a este emprendimiento cultural, único en Latinoamérica, no demuestran el mismo entusiasmo y dedicación para oponerse, por ejemplo, al tren bala, al submarino atómico, al tren de Puerto Madero, a las torres construidas en Rosario que demandarán una cantidad de energía eléctrica similar a la de la ciudad de San Lorenzo, entre otros proyectos. Insisto: "no sólo de pan vive el hombre", y recordemos una vez más, al respecto, las sabias palabras de Federico García Lorca recordando la situación de Fédor Dostoievsky, preso en Siberia, quien estando muerto de hambre y frío sólo clamaba por libros. La cultura es una necesidad como cualquier otra Claro que hablo de la gente sensible, no de los ornitorrincos.





























