Respondo por esta carta, a los señores Maggi y Oliva. Los radares dentro de Rosario están ubicados específicamente donde se sabe que hay mayor tránsito y donde mayor es la velocidad de los vehículos. Por lo tanto, los radares están ubicados en lugares donde saben que los vehículos van a pasar por lo menos a 5 kilómetros más de velocidad que lo permitido y de esta forma recaudar una suma aproximada de 150 pesos. El otro día, viajando hacia la Facultad de Ciencias Políticas, dos zorros me pararon. Pregunté por qué me paraban y me respondieron: "chequeo de rutina". Por dentro pensaba, que era "sobornar a alguien de rutina". Gracias a ellos llegué 30 minutos tarde a una clase, a la cual no podía demorarme. Esta es nuestra Dirección General de Tránsito de la Municipalidad de Rosario. La culpa no es de todos, es de todos aquellos que nos representan dentro del Concejo Municipal, que no lo hacen como deberían.


































