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La Corte de Portugal jaqueó el plan de ajuste acordado con UE y FMI

El premier Passos Coelho habló a la nación para rechazar el fallo y asegurar que no habrá nuevos aumentos de impuestos. El máximo tribunal vetó recortes en pagos extras a jubilados y empleados públicos incluidos en el presupuesto de este año.

Lunes 08 de Abril de 2013

En la crisis del euro se abrió un nuevo frente: el gobierno conservador de Portugal quedó con la espalda contra la pared después de que el Tribunal Constitucional vetara en parte las medidas de ahorro fiscal del Ejecutivo. El primer ministro, Pedro Passos Coelho, anunció ayer por televisión que elaborará un nuevo plan de recortes, que no aumentará los impuestos pero sí producirá reducciones en áreas como salud, seguridad social y empresas públicas. Portugal recibió un rescate de la Unión Europea y el FMI en 2011 por 78.000 millones de euros. Los ajustes que conlleva ese "rescate" son los que han provocado ahora una nueva crisis, con el fallo del Constitucional. La sociedad lusa muestra un creciente hartazgo con las medidas de austeridad.

La reacción oficial.El premier Pedro Passos Coelho, en una alocución televisada a toda la nación tras recibir la confianza del jefe de Estado, Aníbal Cavaco Silva, para concluir la legislatura, responsabilizó de la crisis al Tribunal Constitucional. Este invalidó la suspensión por el gobierno de un pago extra a jubilados y pensionados y otros recortes sociales. Passos Coelho dijo que el altro tribunal pone en riesgo la recuperación del país y las negociaciones con Europa para alargar los plazos de devolución del rescate de 2011. Según el primer ministro, la decisión de la máxima instancia judicial implicará que Portugal no reciba el desembolso (de unos 2.000 millones de euros) correspondiente al séptimo tramo trimestral del rescate, porque la evaluación periódica correspondiente no esta terminada y habrá que "hablar" con la "troika". Esta está conformada por la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI. Coelho recordó al país que cuenta con mayoría absoluta parlamentaria y que seguirá empeñado en cumplir todos los compromisos del país, sanear sus finanzas y superar la crisis. Pero la tarea será "más difícil" luego de la sentencia del Constitucional.

El fallo del Constitucional crea un agujero presupuestario de unos 1.300 millones de euros, y Passos Coelho espera compensarlo con reducciones de gasto en diversos ministerios, aunque señaló la contrariedad de que ese desajuste supone para cumplir las metas de déficit del país acordadas con la troika. Habrá quienes vuelvan a la "demagogia" y acusen al gobierno de desmontar el Estado social, pero el país "no dispone de financiación y no es capaz de afrontar una parte de sus gastos", advirtió. Nada más concluir el discurso, varios portavoces de la oposición insistieron en pedir la dimisión del primer ministro y rechazaron que exija nuevos sacrificios.

Recesión sin fin.La sentencia coloca en una situación extremadamente difícil al gobierno, considerado por los acreedores como el "alumno modelo". Portugal ha ido aplicando de forma impecable casi todas las exigencias de la "troika" en estos dos largos años de rescate y profunda recesión. Esa severa política de ahorro no ha logrado sin embargo concretar los pronósticos de recuperación que esperaba el primer ministro. Y a la hora de enfrentar el déficit fiscal, Lisboa no ha alcanzado los objetivos propuestos, con lo que el país más pobre de Europa occidental se ha hundido todavía más en la recesión de lo que se auguraba.

Una gran parte de los portugueses está harto de los recortes y el continuo aumento de los impuestos. Las manifestaciones de protesta y las huelgas se suceden casi a diario. El gobierno ha tenido que superar en el Parlamento cuatro mociones de confianza. Y para colmo de males, el primer ministro Passos Coelho perdió hace poco al hombre que era su mano derecha. El ministro Miguel Relvas, responsable de Asuntos Parlamentarios, renunció después de que se publicara una información que cuestionaba su título universitario.

El veto que el Constitucional ha impuesto a parte de los planes de ahorro ha provocado un "estado de shock"en el gobierno, según informa la revista Expresso. Nadie en el gabinete contaba con que los jueces iban a declarar ilegales cuatro medidas de ahorro, según declararon algunos ministros a la publicación. El gobierno tiene que ver ahora cómo consigue reunir 1.300 millones de euros (una quinta parte de lo que preveía ahorrar), los que le faltarán en el presupuesto tras la decisión del tribunal.

Respaldo presidencial.En un gesto demostrativo, el jefe de gobierno logró el respaldo del jefe de Estado Aníbal Cavaco Silva. Pero no puede contar con el apoyo del principal partido de la oposición, los socialistas del PSP. "Estoy dispuesto a suceder al gobierno", dijo el líder de la oposición Antonio José Seguro. No obstante el PSP no puede afirmar que no tiene nada que ver con la crisis, pues el premier socialista José Sócrates fue el que en 2011 negoció el "rescate" con la troika para evitar la bancarrota de Portugal. El pequeño país europeo recibió 78.000 millones de euros en ayuda, lo que lo obligó a someterse a drásticos ahorros fiscales y reformas a cambio de los diversos tramos que desde entonces llegan periódicamente a Lisboa.

Los jueces del Constitucional han dejado claro que consideran ilegales drásticos recortes en pensiones, en salarios de empleados estatales y subsidios de desempleo.Sin embargo no cuestionaron el incremento de impuestos incluido en el presupuesto.La corte rechazó cuatro de las nueve medidas de austeridad incluidas el presupuesto de este año, específicamente, los recortes a los bonos o plus por festividades para jubilados y empleados públicos y las reducciones en licencias por enfermedad y otros beneficios.

Los analistas esperan que Portugal pueda llegar a un acuerdo con la troika para reemplazar estas medidas. La totalidad del paquete de medidas de austeridad incluido en el presupuesto de 2013 asciende a unos 5.000 millones de euros. La mayor alza de impuestos en la historia reciente de Portugal fue en gran parte ratificada por el tribunal. La decisión del tribunal se produjo antes de una reunión informal de los ministros de Finanzas de la zona euro en Dublín, donde se espera que los funcionarios aprueben extensiones a los vencimientos de los préstamos de rescate a Portugal e Irlanda.

EEUU, preocupado por Europa

La preocupación estadounidense ante las dificultades europeas y sus políticas de austeridad centrarán la agenda del secretario del Tersoro Jacob Lew cuando llegue hoy al Viejo Continente. Desde el estallido de la crisis global en 2008, Washington ha tratado de impulsar a Europa, y en especial a Alemania, para que intervenga de forma más expansiva mediante el gasto público y la emisión monetaria, algo que Berlín sus socios vetan de plano.

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