Hace 46 años que vivo en Maciel y la nota publicada el miércoles 09/02/2011 me sorprendió por la falta de información. Quiero contar que todos los gobiernos anteriores han realizado campañas de vacunación antirrábica y control de la población canina. Con respecto al actual gobierno del señor Marucco, debo reconocer y agradezco el interés puesto en todas las campañas de vacunación y el control de la población canina sin herir sentimientos, evitando la eutanasia como medio rápido y sencillo del problema en cuestión. Este señor fomentó la esterilización gratuita, solución a largo plazo, pero la comunidad somos los encargados de lograr controlar que así sea. La comunidad es informada de las distintas campañas por diversos medios de comunicación, quienes lo comprendieron (dueños o vecinos que dan de comer a los animales) concurren a la comuna a solicitar el "bono" para llevar al perro abandonado a esterilizar en la veterinaria responsable de las campañas, según consta en los certificados de vacunación antirrábica de mis mascotas. En resumen, el control general lleva su tiempo para llegar a lo deseado. Ahora bien, si utilizamos a los perros para las campañas políticas convirtiéndolos en víctimas de las fobias porque corren motos, bicicletas y autos, me parece poco feliz. Mediante la carta publicada, ¿cuál es el objetivo? ¿La eutanasia masiva para conformar el apuro? Si nos "encantan o amamos" a los animales pongámoslo en práctica y no dejemos que el otro haga todo. Las culpas son compartidas, cuando son cachorros son hermosos, cuando crecen molestan y los abandonan. Por favor, señor presidente comunal, no se desgaste, siga ayudando. Recordemos la canción de Alberto Cortés: "Era un callejero y era el personaje / de la puerta abierta de cualquier hogar / y era en nuestro barrio como del paisaje / el sereno, el cura y todo lo demás / era ternura, esa que perdemos cada días mas...".


































