En los comienzos del segundo decenio del siglo XXI, con la mirada puesta en el presente y en el futuro, como integrantes de una sociedad que conlleva una carga de acuerdos y desacuerdos posibilitados en esta democracia de vaivenes sociales y populares, no debemos olvidar a nuestros interlocutores, nuestros puentes de comunicación de nuestras alegrías y tristezas. Mucho se dice y se hace desde lo ignoto con la intención de aportar conocimiento de expresiones y sucesos que pasarían desapercibidos sin la conexión y la ayuda del medio. Es muy importante la realidad que se ve reflejada y acompañada por los medios sociales, dentro de los procesos que nos constituyen como sociedad. Entender el trasfondo social y cultural de lo que nos pasa y nos preocupa para poderlo transformarlo, necesita de la comunicación como herramienta de cambio. Lo expuesto enlaza la gratuidad del espacio social y popular que ofrece a la comunidad el diario La Capital de Rosario, en sus ediciones impresas y digital. Es mi deseo de expresar personalmente las gracias a los anónimos escritores, redactores y productores del medio, por lo que realizan a diario, en particular por todos los correos que he recibo tras las notas destacadas del espacio Carta de Lectores. Muchas gracias por la posibilidad de volcar mis inquietudes en este medio, anhelando prosperidad, ventura para este 2010 y los años venideros.


































