La actividad industrial registró un incremento de 10,5% durante todo 2010, de acuerdo con el índice de producción industrial elaborado por el Centro de Estudios Económicos dirigido por el economista Orlando Ferreres.

La actividad industrial registró un incremento de 10,5% durante todo 2010, de acuerdo con el índice de producción industrial elaborado por el Centro de Estudios Económicos dirigido por el economista Orlando Ferreres.
La producción industrial, que creció 13,4% en diciembre respecto del mismo mes de 2009, consiguió alcanzar el nivel que tenía antes de la crisis, dijo el informe. “El sinuoso proceso de recuperación estuvo sustentado principalmente en la industria automotriz, que durante 2010, registró un récord de producción”, señala.
De esta manera, continúa, “se plantea un 2011 optimista en cuanto a la producción fabril”. Sin embargo, subraya que existen factores de limitación para ese proceso, entre los cuales señala a la capacidad instalada en niveles elevados, la insuficiencia de inversiones que la amplíen y la “incertidumbre sobre la provisión energética (especialmente en el invierno)”.
En sintonía, el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU) registró para el sector fabril un crecimiento acumulado hasta noviembre del 12,3%, donde destaca —además de las automotrices— a la metalmecánica y el sector de alimenticias.
Niveles precrisis. El CEU destaca, a partir de los datos de noviembre, que la actividad fabril está 3,7% por encima de la registrada en el mismo período de 2008, período previo a la crisis.
A pesar de ello, el reporte de la UIA advierte que no todos los sectores de la actividad industrial superan las marcas de 2008, ya que hay algunos que se mantienen rezagados en la recuperación. “La expansión estuvo explicada por el fuerte dinamismo de los sectores automotriz (36%), metalmecánica (22%) y alimentos y bebidas (13,7%)”, señala el informe del CEU.
No obstante, si se tomaran solo los sectores automotriz y de metalmecánica se registraría un aumento de la actividad del orden del 25%, mientras que el resto de la industria crecería al 10,1%.


Por Lucas Ameriso

