La economía de la provincia de Santa Fe experimentó un crecimiento del 2,4% en los primeros siete meses de 2015, en tanto en julio la variación interanual con el mismo mes de 2014 registró un alza del 2,7%.
Los datos surgen del último Informe de Actividad Económica (Icasfe) que elabora la Bolsa de Comercio de Santa Fe, que indicó además que en julio la economía retrocedió 0,1% en relación con junio.
“Al inicio del segundo semestre del año, siete de los catorce indicadores representativos de la actividad económica provincial presentaron variaciones mensuales positivas”, indica el trabajo, que agrega que “once mejoraron en términos interanuales”.
La molienda de oleaginosas se incrementó 3,1% mensual, y aceleró el crecimiento interanual alcanzando un valor de 14,4%.
El consumo de gas industrial acompañó con aumentos del 1,8% y 4,8%, respectivamente, en tanto el empleo de hidrocarburos para la agroindustria y el transporte se contrajo a 1,4% mensual, lo que ubicó a la serie un 8,7% por debajo del valor registrado en julio de 2014.
Otros datos del informe señalan que “el trabajo registrado se incrementó 0,3% mensual, siendo el sector público quien continúa liderando la creación de puestos”.
En tanto, las remuneraciones reales, que representan la masa de ingresos de los empleados registrados, mejoraron 1,1% en julio, alcanzando un valor 5,3% superior al correspondiente a igual mes del año anterior.
“Esto repercutió sobre las ventas en supermercados, que señalan un aumento de 0,5% mensual y del 0,2% interanual”, añade el texto.
Los especialistas de la Bolsa santafesina consideraron que la economía santafesina está “sostenida parcialmente por un mayor gasto público y un incremento del déficit fiscal”.
No obstante, subrayaron “la presión que enfrentan las variables más relevantes de la economía y la incertidumbre de los agentes, agudizan la problemática” que en materia económica y de actividad enfrentó este distrito en el período enero-julio.
El informe de la Bolsa de la ciudad capital refirió también que las empresas privadas en Santa Fe vieron afectada su “competitividad” por “el retraso cambiario en un contexto internacional de precios menos favorables para la Argentina, la escasez de reservas y la inflación que empuja los costos internos hacia el alza”.































