El hombre que se hace llamar Kim Dotcom ya fue una estrella mediática en Alemania. Bajo el nombre de Kim Schmitz se convirtió hace más de diez años en una de las figuras más cuestionables del naciente negocio de Internet.

El hombre que se hace llamar Kim Dotcom ya fue una estrella mediática en Alemania. Bajo el nombre de Kim Schmitz se convirtió hace más de diez años en una de las figuras más cuestionables del naciente negocio de Internet.
El empresario tuvo problemas con la justicia: fue condenado a dos años de libertad condicional por piratería informática y también fue penado por fraude de tarjetas de crédito y abuso de información privilegiada. En 2001 adquirió acciones por valor de 375.000 dólares de la empresa de venta online LetsBuy, que se encontraba casi en la ruina, y anunció que invertiría millones en ella. Las acciones se dispararon un 300 por ciento y entonces las vendió con un beneficio de 1,5 millones de dólares, lo que le costó una condena por abuso de información privilegiada.
Finalmente, Schmitz levantó su nuevo proyecto en Hong Kong y Nueva Zelanda, cuyo buque insignia es Megaupload. La última vez que fue noticia antes de ser detenido fue el mes pasado. Un video publicitario en el que famosos como las cantantes Alicia Keys y Kanye West o el actor Jamie Foxx, mostraron su apoyo Megaupload fue retirado de la red por la discográfica Universal Music. A sus 37 años, Kim Dotcom se había ganado una mala imagen en la web. Lo único que le preocupaba era el dinero, asegura Stephan Urbach de la asociación alemana Telecomix. "Quien lo celebre como un héroe no conoce su historia", apuntó.




