Hablar de judo es sinónimo de Miguel Albarracín. Durante la última década, el rosarino es la
principal figura de este arte marcial y una fija para sumar una medalla en los Juegos Odesur de
Medellín, que comenzarán el 19 de marzo.
El olímpico de Atenas 2004 y Beijing 2008 participará en la categoría 66
kg, con la ambición de repetir el oro de los Odesur de Buenos Aires 2006.
En aquella oportunidad intervino en los 60 kg, pero después de los
Juegos Olímpicos de Beijing decidió subir de peso.
Después de una gira realizada por Europa el pasado mes de febrero,
participando sin suerte en el Grand Prix de Dusseldorf y la Copa del Mundo de Praga (fue eliminado
en la primera ronda en ambas competencias) realizó una concentración y campo de entrenamiento con
el resto de la delegación argentina en Belo Horizonte (Brasil).
Para Albarracín, como para cualquier otro deportista que tenga en mente
clasificar a Londres 2012, los Juegos Odesur tienen gran trascendencia. Significan un paso
importante para intentar llegar a los Juegos Olímpicos y seguramente así es como afrontará este
nuevo desafío.
Entre las mujeres a último momento se confirmó la presencia de la
rosarina Mariana López, en la categoría 70 kg.
La particularidad que tendrán estos Juegos Odesur para la judoca es que su hermano es otro de
los competidores de la ciudad que intervendrán en Medellín, el luchador Sandro López.
La principal participación de Mariana López en un campeonato en el
exterior fue en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro realizados en 2007.





























