Cualquier visitante que llegue a Rosario puede pensar que la misma fue bombardeada, pero no, es nuestra querida ciudad de siempre, de la que nos sentimos tan orgullosos, que lamentablemente no tiene calle que no esté en mal estado, producto de años de abandono por parte de las autoridades. El viernes circulando con mi vehículo y acompañado por mi hija topé con un crater ubicado en Alem entre Pasco e Ituzaingo (que ahora está señalizado). Producto de ello rompí una rueda. Por suerte no pasó nada más grave. Este pozo no lo pude esquivar, porque es imposible hacerlo con todos. En un mes ya llevo gastado más de $ 2.500 entre arreglos de tren delantero, amortiguadores y ahora esta rueda. Creo que las autoridades que nos gobiernan deberían procurar mejorar la calidad de vida de la población. Desde 1983 a la fecha, lo más significativo que recuerdo fueron las obras de tendido de la red de gas natural y cloacas durante el mandato de Usandizaga, y la excelente salud pública en el de Binner. En el resto, y sobre todo en las administraciones Lifschitz, sólo se vieron pequeñas cosas, maquillajes (sobre todo en espacios de accesos turísticos, de los barrios mejor ni hablar), pavadas marketineras y con estruendosa difusión. Si la ciudad se encuentra en este estado de abandono será porque los responsables están haciendo la plancha.
































