El pasado 23 de abril, a las 11, llego a mi casa a buscar un celular que me había olvidado y luego de varias vueltas sin encontrar lugar para estacionar lo hago sobre la vereda de mi casa. En ese momento, un agente de tránsito me hace una boleta. El agente estaba cuidando la descarga de cemento de dos camiones estacionados sobre el cordón no permitido y el opuesto estaba con balizas que no dejaban estacionar, ya que según este agente la empresa había pagado a la Municipalidad para ocupar ese estacionamiento en doble fila, romper un caño del agua que estuvo cuatro meses para arreglarlo Aguas Provinciales y por donde se perdieron a la calle miles de litros. Por allí también se tira agua sucia de portland a la calle, lo cual tapa todos los desagües y también están permitidos todos los ruidos molestos que esta empresa nos transmite. He tomado en ese momento algunas fotos que muestren que lo que digo es real. Quiero decirle a quien corresponda, que yo también pago para estacionar, pero desde hace 25 años. Espero que cuando el señor juez me reciba para sentenciarme la multa esté pasando por una situación similar a la mía o a la de los vecinos de Cochabamba al 800, donde transformaron una calle apacible y segura en un caos de tránsito y de desperdicios con la venia de algún servidor o funcionario de turno.




































