Aunque usted no lo crea ocurre en el Samco de Landeta. La directora del mencionado centro de salud se jubiló, se llamó a concurso para cubrir dicho cargo, se presentan dos postulantes, uno con antecedentes y antigüedad en la localidad, otro sin antecedentes, recién recibido, no dudo de su conocimiento, pero dado la política de turno es seleccionado éste último. Una vez más no importa aquel médico que a través de tiempo y su estadía brindó salud al pequeño pueblo, y sigue haciéndolo a pesar de tantas dificultades, siempre aportando bienestar a la misma; dejando de lado esto, se dio paso al poder político para la designación (en un llamado preseleccionado) de este nuevo profesional que desconoce la realidad de la población. Una vez más queda demostrado que nada vale ni conocimientos, ni experiencia en la salud ante la política, esté bien o mal.


































