Veo que las discusiones sobre si es correcto o no es correcto decir presidenta a pesar de los años siguen vigentes con sus defensores y detractores. Voy a intentar explicar lo que aprendí en mis eternas discusiones sobre temas del lenguaje español. Si somos capaces de cuestionarnos el término presidenta podemos ir más lejos y cuestionarnos cosas como el sentido y la utilidad de las letras como la h, las c-s-z, las c-k-q para poner ejemplos. Para conocer el sentido de estas ambigüedades recurrí al libro "Ortografía" que puede descargarse de la web de la Real Academia Española. Al leer el prólogo todo queda claro y uno se da cuenta que discusiones como éstas son absurdas, dejo un extracto del mismo: "La RAE ya proclamó desde la misma portada su opción por el criterio fonético con preferencia sobre el etimológico, la portada de 1741 «ortographia» la cambiaron a «ortografía». Se adoptó oficialmente la lengua por muchos países y se elevó a objetivo prioritario no cambiar tanto como para quebrar la unidad hispánica. El viejo lema «limpia, fija y da esplendor» ha cambiado por «unifica, limpia y fija»". El idioma esta jerarquizado por tres criterios: la pronunciación, la etimología y el uso. En 1843, una academia (Alcp) de Madrid se propuso eliminar la h, v y q y había empezado a aplicarla en las escuelas, con la oficialidad de la ortografía esto se corrigió. Las cosas quedaron como quedaron y son como son, ahora cualquier variación en los hábitos resulta mucho más ardua, afecta a muchas más personas y requiere el acuerdo de 22 corporaciones. ... "¿Quiere esto decir que el código ortográfico recogido en esta obra debe ser invariable, definitivo, resistente a toda discrepancia y sin modificación posterior?". Dice que no, pero después dice: "Lo que la RAE cree es que un código tan ampliamente consensuado merece respeto y acatamiento. La RAE no abdica el espíritu reformista que alentó en ella desde sus comienzos y no renuncia a nada que pueda redundar en beneficio de nuestra común lengua de acuerdo con el compartido por otras academias. (Madrid 1999)". Así que como se abandonó el academicismo cualquier discusión sobre si es correcto o no carece de sentido, si es popular se acepta. Pongo algunos ejemplos que ahora son correctos (búsquenlo ustedes mismos): murciégalo, pilotar, vagamundo, miar (o maulla), trasatlántico. Pero para seguir con la irracionalidad muchas palabras populares no son aceptadas como apóstrofe: fue elegido, tranzar... En mi opinión se quedó en el tiempo y la mayoría de los errores de la gente se deben a la falta de racionalidad en el lenguaje.































