Desde hace mucho tiempo me hago la pregunta ¿paciente o cliente? y se la hacen personas que son atendidas por obras sociales en consultorios médicos, clínicas o sanatorios. Tengo 66 años, soy jubilado y desde muchos años me he defendido de la agresión de parte de los servidores de la salud del pago indebido del plus médico en consultas y prácticas médicas, método ilegal y muy común en nuestro medio. Mientras era joven discutía y peleaba con dichos servidores, a riesgo de vida de familiares (operaciones y partos). Siempre me negué al pago. Actualmente me encuentro desprotegido por mi obra social y conversando con víctimas de este chantaje me cuentan que los honorarios ilegales oscilan entre los 2.000 y los 20.000 pesos. No se encuentran cardiólogos, urólogos, reumatólogos o clínicos que trabajen en reconocidas clínicas y sanatorios de esta ciudad que no cobren plus. Tanto los médicos como los sanatorios y clínicas no emiten recibos ni facturas por dichos aranceles, eludiendo cualquier tipo de impuestos. Es muy difícil comprobarlo ya que no dan nada por escrito. Es extraño que tanto el periodismo como las obras sociales, los gobiernos de turno y las entidades de control del Estado no recaban con los medios que poseen las citadas anomalías o se hagan los distraídos. De esta manera hacen enfrentar a víctimas y victimarios. Estoy seguro que estos problemas no son ajenos a cualquier ciudadano afiliado al sistema de obra social. Espero que se tome conocimiento, se reflexione y se actúe en consecuencia para que cualquier afiliado al sistema de obra social en forma personal o en conjunto defina su situación en paciente o cliente. Que quede en claro que esto no sucede en todas las obras sociales.


































