Quiero hacerles un llamado de atención sobre la empresa que controla los colectivos Monticas-Las Rosas y preguntarles a sus dueños si no se les cae la cara de vergüenza al aumentar otra vez el boleto cuando da pena viajar en esas unidades destruidas, sucias e inseguras. Muchos de sus choferes son mal educados, tratan mal a los pasajeros y se quedan con el cambio aduciendo no tener monedas. A Funes y Roldán viajan obreros y empleadas del servicio doméstico. Da miedo viajar en esas unidades a las que les falta mantenimiento. Los asientos están destruidos y sucios. Antes de aumentar el pasaje compren nuevas unidades o háganles el mantenimiento necesario. Nosotros pagamos el pasaje y tenemos derecho a viajar como gente y no como ganado. Señor gobernador: ¿qué pasa con sus inspectores? ¿necesita más gente que controle el trabajo de los inspectores ya existentes? Uno de estos días un colectivo va a provocar un accidente en la ruta y después van a venir las soluciones. Como siempre, en este país que se despierta tarde.


































