Después del exitoso fin de semana largo que vivió la ciudad con el turismo, acompañado por el buen clima, saqué algunas conclusiones que hacen a nuestras reglas de convivencia como habitantes de Rosario. Parece que estos días así y los fines de semana está permitido el vale todo. Les cuento algunos ejemplos que son lamentables: los cuidacoches que están frente al Monumento dejan mucho que desear, la gran mayoría está en estado de ebriedad. Al que se le da la gana se para en este parque, improvisa un puestito y vende cualquier cosa, ¡hasta zapatillas truchas! Autos mal estacionados por todas partes es moneda corriente. El espacio verde que está al lado de Canal 5 ya es una cochera ecológica. Motociclistas que se adueñan de la calle no respetando nada ni a nadie, sin casco, sin patentes y lo que asusta es la gran cantidad de autos en pésimas condiciones que pueden llegar a ocasionar un grave accidente que no ocurre porque hasta ahora tenemos suerte. En el parque Urquiza y a lo largo de los espacios verdes los autos estacionados con todas las puertas abiertas, la música a todo volumen y sus ocupantes bebiendo cerveza y bailando acompañan toda esta catarata de violaciones a los que de verdad tratan de pasear y vivir un momento de alegría en familia.






























