Están dadas las condiciones para que en Rosario haya un desastre hídrico similar a lo que ocurrió en Santa Fe. El Paraná crecido al máximo, las tierras en la cuenca del Ludueña están saturadas de agua, los trabajos de limpieza de tubos no se hicieron, el dragado del arroyo a la altura del Portal de Rosario, tampoco, pero los canales clandestinos sí se hicieron y derivan toda el agua al arroyo... Las autoridades lo saben y no atienden el problema: se derivó todo el desagüe de la avenida de la Travesía también al arroyo Ludueña, las alcantarillas y tubos que desaguan en caso de una inundación en los terraplenes ferroviarios están tapados. Ya se reclamó en varias oportunidades y es una prédica en el desierto: hace casi tres años esta vecinal Arroyito Oeste viene solicitando la única obra que puede evitar este desastre: la salida del canal Ibarlucea directamente al río Paraná. Las autoridades están de acuerdo, pero según alegan no se puede hacer por el costo de 300 a 500 millones de pesos, porque no hay presupuesto. Sí se hará el puerto de la música, que cuesta más o menos la misma cantidad. ¿Y la obra fundamental, para cuándo? Sirva esto de advertencia a las autoridades hídricas de la provincia y al municipio rosarino.































