No creo que algo esté cambiando para bien en nuestra sociedad. Recientemente le pusieron a la estatua que está en la plaza Pringles, realizada por el arquitecto Gervino, con cuadros y estatuas en el parque Independencia y en el Museo Castagnino, una cartera y un corpiño color negro. Ahora arreglaron calle Córdoba, se lava los sábados a la noche y el domingo con el viento volaban las botellas, vasos de plástico y en los contenedores de basura para reciclar meten cualquier cosa. Cuando uno pone la mano se le pega grasa o aceite. También volaban las hojas secas, ¡oh! naturaleza, que tenemos hojas secas en verano en vez del otoño, pero la gente se queja de la inundación de las calles, pero las bocas de tormenta se tapan con la basura que tira el público. Y piden semáforos porque "esto es tierra de nadie", pero cuando los tienen parece que creen que enfrente de ellos se les ofrece alguna golosina o fruta deliciosa color roja y gratis, y corren a su encuentro con el celular prendido aunque a los demás no nos importe de qué están hablando.

































