El pasado domingo leí en la revista Nueva un artículo muy bueno sobre educación. Comienza con una transcripción del psicólogo norteamericano Barry Schwartz que se remonta al pasado, donde los maestros además de enseñar a ser buenos técnicos, se proponían como meta formar buenos ciudadanos. ¿Se ha perdido esto en nuestro país? En general sólo se intenta enseñar disciplinas básicas, pero no se ahonda en la formación del individuo. Elegimos lo urgente y no lo importante. Los maestros deben completar sus programas al finalizar el año. En otro punto del artículo se habla de la importancia de priorizar la enseñanza de valores a la de los conocimientos. En definitiva estos mejorarán al incentivar los primeros. Pero muchas veces es imposible para el maestro que debe cumplir plazos y llenar otros huecos, como por ejemplo la alimentación y la salud. Los clubes de leones intentan cubrir esta falencia colaborando con la escuela. Cuentan con un programa "Destrezas para la adolescencia", que trabaja los valores en niños de 10 a 14 ó 15 años. Los que nos hemos capacitado para trabajar con el mismo lo hacemos ad-honorem. Nuestro Club de Leones de Rosario Luis Pasteur realizó el año pasado un taller a fin de preparar docentes para desarrollarlo. Y son varias las escuelas donde ya se implementó con muy buenos resultados. Todos nosotros sabemos que debemos volver al tiempo en que era primordial educar además de informar. Nuestros alumnos aumentan su autoestima y confianza. Mejoran la relación con sus familias, con la escuela y con sus compañeros porque el programa se basa en el respeto y en los valores éticos. Nuestra meta es lograr que estos niños se conviertan en buenos ciudadanos, conscientes de su valor como seres humanos orgullosos de merecer el respeto de la sociedad y de sí mismos.































