Quiero expresar mi absoluto y expreso repudio a las elecciones convocadas para el 29 de noviembre en la hermana República de Honduras. Ayer se cumplió otro aniversario del asesinato de las hermanas Mirabal Reyes, en República Dominicana. Un 25 de noviembre de 1960, María Teresa, Patria, y Minerva Mirabal Reyes fueron asesinadas por la dictadura de Trujillo. Eran mujeres, universitarias, latinoamericanas y defensoras de los derechos humanos. En su memoria Naciones Unidas declaró al 25 de noviembre como el Día de la No Violencia a la Mujer en todo el mundo. Como ciudadana argentina, ruego a los ciudadanos hondureños no concurrir a las elecciones nacidas de un poder golpista y sanguinario instaurado por la fuerza el 28 de junio de 2009. No concurrir a votar es reconocer al presidente constitucional destituido por los servicios de pseudo-inteligencia de ese país. Manuel Zelaya debe ser restituido a su cargo de presidente. Es la única forma de recuperar el estado de derecho perdido en junio pasado. Como ciudadana argentina soy presa de un pasado indigerible, la sociedad fue cómplice de los años de plomo (1976-1983) en nuestro país. No hay lugar para otros 24 de marzo de 1976. Los medios de comunicaciòn deben dar lugar a un trato privilegiado a la democracia en Latinoamérica. Honduras debería ser noticia en todos los diarios. A la memoria de las hermanas Mirabal Reyes, haciendo votos por la construcción de una democracia inclaudicable en Latinoamérica. Zelaya ya.

































