Todos somos conscientes de las grandes falencias que presenta la escuela pública en todo el país, sin excepciones, y cómo se sostiene gracias al empeño y esfuerzo de todos los integrantes de la comunidad educativa y de los miembros de la asociación cooperadora . Esta es la pieza fundamental, el armazón sobre el que se sostiene no sólo el edificio de las escuelas, sino también las cientos de necesidades "cotidianas" que se presentan en la tarea educativa. Por eso queremos brindar nuestro homenaje de gratitud a quien fuera durante muchos años nuestro presidente de la asociación cooperadora, Miguel Albornoz, fallecido en un accidente de la construcción el pasado 20 de julio. Miguel era hombre sencillo, de pocas palabras, pero de ideas claras con respecto a la misión que representaban las cooperadoras en el ámbito escolar y a "su propia misión". Fiel a la misma no escatimaba esfuerzos por resolver problemas, y en más de una ocasión restaba horas a su propio trabajo independiente (del cual vivía) para realizar labores en nuestra escuela. Murió como vivió : trabajando en un andamio. Se fue el Día del Amigo. Todo un símbolo de lo que brindó y supo ganarse: la amistad y el cariño de alumnos, padres, porteros, docentes y directivos. A la familia de Miguel, a su esposa María (gran colaboradora en años pasados) y en especial a sus hijas, ex alumnas de nuestra institución, vaya nuestro sincero homenaje y solidaridad en estos difíciles momentos.

































