Hace 40 años, el 5 de noviembre del año 1971, nací en el Sanatorio Parque, y siento y sé que este hecho volvió a suceder el pasado 17 de octubre, fecha en que fui intervenido quirúrgicamente. No alcanzan las palabras realmente para agradecer a todo el personal del sanatorio. Por este medio agradezco al directorio, a mis compañeros y amigos por el afecto que me demostraron, la contención que me brindaron. Gracias al CER, a la Unidad de Terapia Intensiva, al sector de internación del 2º piso. A mi médico y amigo doctor Luis Soldano por su dedicación y afecto; a mi médico cirujano doctor Jorge Ciribe, y a los doctores Carlos Capitain Funes y Marcelo Mancini, y a los médicos residentes de cirugía. Destaco la atención del doctor Fabián Trivisonno, por su profesionalismo. Gracias a los doctores Sgrosso, Lovesio y Tejerina y sus respectivas familias por las palabras alentadoras y presencia. Culminando estas sentidas palabras, no puedo dejar de eludir porque así lo siento, que mi padre, el doctor Hugo Héctor Ferrario desde algún lugar cercano a Dios, también agradece a sus colegas, amigos y personal toda la dedicación, calidez y cuidados brindados hacia mi persona. Que Dios los continúe bendiciendo y protegiendo.
































