Considero que el feriado del Día de la Soberanía, conmemorando la batalla de Obligado, es muy discutible desde todo punto de vista. Sin dejar de considerar el heroísmo de quienes combatieron, similar a todos los enfrentamientos por nuestra independencia, es un intento de reescribir la historia nacional, respondiendo a intereses políticos del momento, alentado por algunos historiadores de prestigio. En primer lugar, no es cierto que se haya ocultado esta batalla, ya que hay referencias y libros sobre este hecho, y en nuestra ciudad como en todas las ciudades importantes existen calles recordando este acontecimiento. Resulta curioso que siete años después de esta batalla que se perdió y que defendía los intereses de Buenos Aires, esa es la realidad, Rosas se exilia en Inglaterra, país al que enfrentó en ese lugar. Sin ser historiador considero muchísimo más importante para nuestra soberanía la batalla de Tucumán, donde un abogado, al frente de un puñado de patriotas, viniendo de protagonizar el éxodo jujeño, dejando tierra arrasada para los realistas, en una gesta de las más heroicas de nuestra historia, enfrenta a un ejército superior y lo derrota. De haberse perdido esa batalla, todas las provincias del Norte se hubieran perdido para siempre. Como dijo el historiador Fidel López, "fue la más criolla de todas las batallas libradas en territorio argentino". Equiparar este feriado al 25 de Mayo o 9 de Julio, es cuando menos una exageración, hecha con fines electorales para reactualizar el fervor del bicentenario, con oscuras intenciones, realizado antes del fallecimiento del ex presidente Kirchner.
































