Una joven pareja fue detenida ayer al mediodía en la zona sur de Rosario después
de haber recogido un sobre con dinero que obtuvieron tras extorsionar a un abogado mediante
llamadas telefónicas en las que amenazaban con poner en riesgo la vida de algunos familiares del
profesional.
Todo se inició a las 7 de la mañana cuando Germán F., un abogado de 28 años,
empezó a recibir tanto en su celular como en el teléfono de su domicilio cercano a los Tribunales
llamadas anónimas de un hombre que le exigía 40 mil pesos para que nada le ocurriera a varios
integrantes de su familia. "El hombre conocía con lujo de detalles los nombres de los padres, los
hermanos y los sobrinos del profesional. También le brindó datos acerca de una empresa que la
familia tiene en la ciudad de Corrientes y le dio con exactitud los domicilios de las viviendas de
cada familiar y el de una casa de fin de semana que tienen en Funes. Le decía que los estaban
observando a todos y que de la entrega de dinero dependía que nada les pase", confió un vocero de
la investigación.
Opertaivo.Ya cerca del mediodía, Germán F. decidió hacer la denuncia en los
Tribunales sorprendido por la información que manejaba el extorsionador y también atemorizado por
lo que podría pasarle a su entorno. Desde el juzgado en turno, a cargo de Roxana Bernardelli, se
dio intervención a la Agrupación Unidades Especiales de la policía local y entonces se dispuso la
escucha de los teléfonos y una falsa entrega del dinero para dar con los maleantes.
Así las cosas, el último llamado del malhechor indicó que la plata debía ser
depositada en un sobre junto a un árbol de Santiago al 5600. Hacia allí fue Germán F. a bordo de un
auto policial sin identificaciones mientras varios agentes se apostaban en la zona simulando ser
peatones, operarios y hasta motoqueros.
Según los pesquisas, "tras dejar el sobre en el que había algunos billetes
marcados apareció en escena un Renault 12 en el que se conducía una pareja joven. Del auto bajó una
chica que tomó el sobre y cuando emprendían la huída los detuvimos".
Empleada infiel. Los jóvenes fueron identificados por la policía como Cristina
Riquelme, de 27 años, y Javier Caminos, de 32, quienes quedaron acusados de extorsión. En su poder
tenían dos celulares desde los cuales se habían hecho las llamadas intimidatorias.
La sorpresa para los investigadores llegaría cuando Caminos declaró en Jefatura.
Allí dijo que "todo había sido idea de su suegra como una solución a sus problemas económicos". Y
comentó que la mujer, mamá de Cristina, trabajaba desde hacía varios años en la casa de los padres
del abogado, por lo que conocía con lujo de detalles la conformación de la familia y sus
propiedades.
Así, con una orden judicial, personal de AUE llegó hasta el domicilio de la
mujer, identificada como Dominga Vigliani, de 60 años, quien también quedó apresada en la causa y
hoy deberá declarar ante la Justicia al igual que su hija y su yerno.