“Esto no fue una riña, fue un asesinato”, asegura con convicción Viviana, la madre de Pablo Conti, cuando el diálogo con el cronista de La Capital está llegando a su fin. Antes había explicado cómo ocurrió el violento suceso en el que perdió la vida su hijo. “En el boliche, Pablo salió a defender a un amigo de toda la vida de Luciano, mi otro hijo, porque el dueño del local (Daniel Lungo) lo estaba increpando con una navaja. Lo increpó, le dijo si no se daba cuenta de que el otro era un pibe y entonces un patovica lo agarró del cuello a Pablo y lo arrastró afuera. Mi hijo se quedó en la calle con los amigos y en ese momento vio que el chico al que quiso defender salió con Lungo a pelear. Después varios patovicas y (Josué) Testa vinieron a pegarle a ese pibe. El chico corrió y Pablo le pidió que no le pegaran. Ahí fue cuando Lungo lo apuñaló y Testa lo golpeó contra un árbol cuando ya estaba herido”, comentó.


































