Quinientos mil “viejos imbéciles” que aportamos toda nuestra vida para tener una jubilación digna y nos toca transitar el calvario y la ignominia de las desvergüenzas de la Ansés, que para sistemáticamente los juicios, aún los de sentencia firme, contra 3.000.000, digamos 2.800.000 por que suponemos que 200.000 hayan realmente merecido su jubilación por haber sido trabajadores en negro o gente que tuvo que saltar de un trabajo a otro y no logró conseguir sus reconocimientos de aportes, pero los 2,8 millones que recibieron su “jubilación” de arriba sin haber laburado o haberlo hecho durante muy poco tiempo o los autónomos que decían para qué voy a aportar si después se afanan la guita (y tenían toda la razón del mundo, desgraciadamente) y engrosaban sus ingresos sin aportar un mango, pues la cuenta es muy sencilla, son 2,8 millones de votos contra 500.000 giles. Así se ganan las elecciones en "Argentilandia". Y prepárense para escuchar el eslogan de la próxima campaña. “Haga patria, mate a un viejo". ¿O es más fácil y político dejar que se vayan muriendo, especialmente los aportantes? ¿Total para qué sirven o quién los va a defender? Pobre Argentina, a qué deterioro moral está llegando.
































