El día jueves 28 dejé el auto estacionado en Roca entre Pasaje Alvarez y Santa Fe. En un error mío, coloqué media hora en el parquímetro, y demoré cerca de una hora, razón por la cual al llegar a retirar mi vehículo me encuentro directamente con la agente del estacionamiento quien me entregó la multa en mano. Como el error, repito, fue mío, acepté incluso con amabilidad dicha infracción, e inmediatamente consulté cómo debía proceder, a lo cual me respondió: "En el papel tenés las indicaciones". Nada complejo, sólo que caminé por dos negocios para conseguir cospeles (pueden ser monedas pero imposible contar con tantas en ese momento), hasta que en el tercer comercio conseguí los cospeles. Sin embargo, grande fue mi sorpresa al escuchar a la señora que me atendió: "Ya no son más 14 pesos como dice el papel, ahora son 18", y que, también, había unos bonos que simplificaban la tarea de tener que introducir cospeles de a uno para saldar el importe. Opté por lo que decía el papel para evitar proceder de modo incorrecto, y efectivamente me faltaban 4 pesos. Para centralizar la idea aclaro que no me molesta un aumento de 4 pesos, tampoco que me hayan multado por propia infracción. En cambio, si me molesta sobremanera que me den un papel desactualizado, y que aún así no se me haya aclarado el tema del nuevo precio y la existencia de un bono que facilite la gestión del pago de mi multa. Claro, para actualizar los precios sí, para actualizar la información no. Y así fui y vine, volví al auto, busqué unas monedas y junté el importe de 18 pesos, cancelando así la multa. Queda en evidencia que esta es una empresa meramente recaudadora. Como soy una persona prudente, o al menos eso trato, era mi primera infracción. Debería haber tenido mas información o al menos actualizada.


































