La presidente informó que algunos hace mucho tiempo lo están buscando en la Argentina. Seguramente deben tener graves lesiones en los ojos, porque están a la vista en la vía pública. Los hay caídos bajo el plomo de la creciente delincuencia y los asesinados por patotas sindicales, barras y otros cobijados bajo el paraguas de impunidad que no es de los noventa, sino de reluciente actualidad. También están los muertos de la iniquidad social, como los jubilados condenados por la insensibilidad del poder, coronada con el "vetocidio" de la ley que las mitigaría. Señora presidente, usted. no es una observadora de lo que pasa, es la responsable máxima del degradante estado actual de nuestra sociedad. Quienes desde la cima del poder han convertido la práctica de la violencia verbal en una cultura, no necesitan buscar a los autores intelectuales del crimen que hoy nos angustia, con un poco de autocrítica es suficiente, sabrán que son los que dan soporte ideológico a distintas formas de violencia. ¿Nos enteraríamos de estos muertos si no hubiese prensa libre?






























