Señores del consulado español en Rosario: sinceramente, mucha gente de esta ciudad está dolida por la actitud xenófoba de su gobierno central con respecto a los inmigrantes, sobre todo argentinos. Dicen que quien da debe olvidarlo pronto, quien recibe nunca, pero parece que ustedes se han olvidado que desde este país salían los barcos cargados de trigo y de alimentos para paliar el hambre de sus semejantes, mientras acá los argentinos comíamos pan hecho con harina de mijo para poder mandarles a nuestros "hermanos "españoles. Ustedes ahora tratan a nuestros paisanos con actitudes más vejatorias que cualquier país del mundo pueda implementar para despreciar la inmigración. ¿Se acuerdan cuando venían al país a "hacerse la América" y acá, tanto gobierno como pueblo, los recibíamos como verdaderos hermanos? Se les ofrecía alojamiento y en pocos días ya tenían trabajo, en estas tierras habitadas por gente que ahora ustedes llaman despectivamente "sudacas". Esperemos que recapaciten, cosa que lamentablemente no creo, y cambien esta actitud agresiva ante un hermano que en su momento les tendió su mano solidaria. Un abrazo argentino para todo el pueblo español.

































